Fracking en Mendoza

Aunque la mayor parte de la Formación Vaca Muerta se encuentra en la provincia de Neuquén, en donde ya se lleva adelante un importante desarrollo con alrededor de 900 pozos de gas y petróleo, también esta formación shale se expresa en el sur mendocino. De ahí a que la provincia haya decidido comenzar a explorar la viabilidad económica del desarrollo no convencional.

Mendoza es una provincia petrolera. De hecho, esta industria representa alrededor de un 30 por ciento de su economía, según las autoridades provinciales. Dos cuencas sedimentarias se expresan en territorio mendocino: la Cuenca Cuyana, hacia el sur de la ciudad capital, y la Neuquina, de Malargüe hasta el límite con Neuquén.

Precisamente, es en la Cuenca Neuquina de Mendoza, en el sur, en donde existe hoy la mayor parte de la actividad: si bien la provincia aporta un 16% de la producción total de petróleo de la Argentina, y el 4% del gas, el 70% proviene de Cuenca Neuquina y el resto de Cuenca Cuyana.

La noticia del comienzo del desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza causó cierta inquietud en algunas localidades; en especial, en General Alvear y en San Rafael, ambas sobre la Cuenca Cuyana y sin indicios de poseer hidrocarburos, a partir de la información de datos falsos sobre la estimulación hidráulica (fracking) y el supuesto ocultamiento de informes que demostrarían contaminación, tras las primeras pruebas de fracturas, ambas cuestiones rotundamente desmentidas. También se ha denunciado la posible depredación del recurso hídrico, de por sí escaso en la provincia. Sin embargo, tanto los ensayos como un eventual desarrollo se harían básicamente con ”agua de producción”; es decir, el agua que proviene junto con el petróleo convencional de acuíferos muy profundos, no apta para el consumo humano y que, de todas maneras, también se reinyecta. De esta forma, la necesidad de recurso hídrico sería mínima.

Es importante recordar que no sería posible desarrollar esta actividad si pusiera en riesgo dicho recurso para uso humano.

En el sur de Mendoza, las zonas de interés de la formación Vaca Muerta se encuentran a profundidades algo menores que en Neuquén, aunque siempre más allá de los 1500 metros, a más de un kilómetro de profundidad de acuíferos de agua dulce. El petróleo presente en Vaca Muerta podría resultar algo más denso que en Neuquén y, por lo tanto, más difícil de mover. Sin embargo, las zonas ubicadas al oeste del frente de la llamada “faja de plegamiento” tendrían la ventaja de ya estar muy fracturadas naturalmente, facilitando la obtención del crudo.

El abcé de los Hidrocarburos en Reservorios no Convencionales.

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